lunes, 12 de octubre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Estoy convencida de lo azaroso que resulta el destino, nunca hay que decir: “De esta agua no beberé”, este refrán me sirve de reflexión para narrar brevemente cómo mi profesión de comunicación y periodismo se enlazó con la docencia.

Resulta que una vez que salí de la Universidad y aprobé todas mis materias, comencé a buscar trabajo en los medios de comunicación, especialmente en la radio, ya que había adquirido una preespecialización en este rubro, y me llamaba la atención.

Realicé mi Servicio Social en lo que una vez fue el Departamento del Distrito Federal, en el área de Comunicación para ser específica en la producción de La Hora Nacional del D.F., y como era de esperarse me fascinó esto de ser reportera, sin embargo, como a todos se me terminó el periodo y pues me dijeron que “muchas gracias”. Pero que si quería seguir colaborando lo podía hacer, claro sin goce de sueldo, como a mí me gustaba este medio, decidí permanecer por un par de meses más, sin embargo, también necesitaba comer, independizarme y aportar dinero al nicho familiar, como todos.

Así que me dispuse a buscar empleo, primero en el ámbito del periodismo y al no encontrar, pues ya en lo que fuera: desde demostradora en centros comerciales hasta cajera de banco, sin embargo no encontraba nada y empezaba a deprimirme mucho.

Y así de buenas a primeras, un pariente compadecido de mi desgracia me informo que en la escuela en la que trabajaba estaban solicitando profesores para el área de comunicación y lenguaje, a lo cual le contesté que yo que iba hacer ahí si mi profesión era otra.

Pero a falta de oportunidades, me decidí y sin más ni más, me presente en el Colegio de Bachilleres y tras un proceso, nada fácil por cierto, en menos de tres días ya me encontraba frente a grupo.

En vísperas del primer día de clases, traía una presión terrible, me imaginaba frente a los adolescentes con pánico escénico y haciendo el ridículo y se me revolvía el estomago, afortunadamente no fue así, no sé de donde obtuve valor, pero al entrar con el primer grupo, demostré seguridad y confianza con los alumnos y por arte de magia descubrí mi vocación.

Poco a poco fui obteniendo logros y a lo largo de 11 años que llevo dedicándome a la docencia, he adquirido madurez, responsabilidad, capacitación en el aspecto metodológico y psicopedagógico, pero sobre todo la satisfacción de saber que con mi trabajo contribuyo en la formación y esperanza de otros.

Siendo un poco modesta, he de confesar que el logro más reconfortable y satisfactorio que he recibido, y espero seguir recibiendo en este trabajo, es el reconocimiento que semestre a semestre me hacen los alumnos al considerarme como uno de los mejores maestros de la institución, afortunadamente hasta el momento no ha pasado ningún semestre sin mención.

Finalmente, he de confesar que esto de ser profesor, no es nada fácil, se requiere de muchos requisitos tanto de capacidades como de carácter que te impulse día a día a continuar con este bendito SÍ, así que continuemos trabajando con esfuerzo y dedicación y concluyo con la siguiente frase:

“Cuando eres un educador siempre estás en el lugar apropiado a su debido tiempo. No hay horas malas para aprender”.

Betty B. Anderson



Gracias y en hora buena.

Mi aventura de ser docente

Honestamente, me sentí identificada con las ideas expuestas de José M. Esteve cuando expresa que todos los profesionistas que nos iniciamos en la docencia, presentamos pánico escénico, queremos aparentar saberlo todo, y presuntuosamente nos presentamos frente a los alumnos. Ante la nula experiencia y conocimientos psicopedagógicos evidentemente sí estoy de acuerdo en que hemos ido aprendiendo en base al ensayo-error=acierto.


De igual manera, con el paso del tiempo, y tras analizar sus experiencias en los foros de la semana pasada, comprendí que una característica primordial que identifica al grupo 52 es que la casualidad nos inicio en la docencia, sin embargo, es admirable en todos, cómo sin saberlo y sin quererlo nos encontramos sumergidos en este mundo maravilloso del arte de aprender y de enseñar y seguimos con este bendito sí.

Como todos ustedes al hacer reflexión sobre el papel tan importante que estoy ejerciendo en el ámbito de la educación, asumí el reto de superarme y prepararme en todo aquello que me hiciera falta y me permitiera estar más capacitada para desempeñar un buen papel sin improvisaciones.

Evidentemente cuento con un perfil y con los conocimientos necesarios para estar frente a grupo, pero sabemos que esto no lo es todo, los alumnos nos perciben como cazadores a su presa, saben perfectamente cuando les estamos tirando puro “rollo”.

Lo anterior lo expongo porque todavía hay profesores que piensan que van a descubrir el hilo negro de las cosas y no han entendido que el ser docentes es ser facilitador de conocimientos, es decir, comunicador de saberes”.

Con todo respeto, pero en mis 11 años de experiencia docente, algo que me ha gustado realizar y diseñar en mi práctica educativa son los materiales didácticos, he comprendido que estos deben ser atractivos y con contenido para que los alumnos se sientan atraídos y gustosos de actuar con el objeto de conocimiento, pero me enoja y me deprime mucho cuando he visto a profesores que desde que yo entré al Colegio, aún siguen utilizando su libretita de apuntes como material didáctico para facilitar el conocimiento… ¡Qué pasa! a caso, ¿hay desmotivación por el arte de enseñar?

Considero que hay que hacer que el aprendizaje sea significativo para que los alumnos se sientan motivados de manera intrínseca y por lo menos nos den una oportunidad de escucharnos.


Esto es muy cierto, ya que la mayoría de los profesores al iniciarnos en la docencia y al no tener modelos de enseñanza-aprendizaje correctos, nos damos a la tarea de enseñar utilizando el modelo de aquél profesor que en nuestra vida académica nos haya impactado más o el que supusimos “sabía enseñar”.


Y en honor a la verdad, los estudiantes saben perfectamente cuando no somos honestos o pecamos de sabelotodo, antes que reconocer nuestras carencias pedagógicas. Lo anterior lo podemos constatar en la siguiente frase que es muy común escuchar en los estudiantes: “Ese maestro sí sabe y domina los conocimientos de la asignatura, pero no los sabe enseñar, es decir ni él mismo se entiende”.

Así que el trabajo es arduo, si queremos salvar el sentido de la palabra educación, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento, tal y como se expone en el texto antes mencionado.

Evidentemente para lograr esto, es necesario que los docentes estemos actualizados e impregnados de las nuevas tecnologías para hacer clases más atractivas y menos tediosas.

De nada sirve lamentarse y echarles la culpa a los estudiantes de los resultados que se obtienen académicamente si el 50% de estos, nos corresponde a nosotros como profesores, que evidentemente aprendemos conjuntamente con los alumnos, ya que mucho de lo que sé y soy ahora, es gracias a los alumnos y a la docencia que me ha permitido crecer en todos los sentidos.


Espero sus comentarios. Gracias.

María del Carmen Vázquez Fuentes.

Los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes, interesante planteamiento que dio motivo para que conjuntamente estudiantes y profesor nos pusiéramos a reflexionar qué sabemos hacer en Internet y qué uso le damos.

Entre las repuestas que compartieron los estudiantes del Colegio de Bachilleres en una plenaria fue básicamente que utilizan Internet para buscar información sobre temas diversos de las distintas asignaturas que contempla su nivel académico.

Bajar música, buscar imágenes y páginas de videos para consultar los de su círculo de amigos y retroalimentar, subiendo otros que a su vez sean consultados. Chatear con círculos de amigos para comunicarse, crear blogs personales para intercambiar información.

Consultan páginas diversas que actualicen los programas de Microsoft Office y antivirus para tener respaldada su información.

Dado que los estudiantes cuentan con estos conocimientos y habilidades fundamentales, en grupo se planteó la posibilidad de crear un blog o un grupo en el buscador de Yahoo con el fin de consultar, comentar y subir información que posibilite la intervención de los estudiantes en una actividad extra clase.

Dicha estrategia consistirá en que el profesor creará un grupo en el buscador Yahoo para crear una comunidad virtual de aprendizaje, donde los alumnos puedan subir archivos diversos, tales como imágenes, videos, música, fotos, artículos, presentaciones multimedia y hacer sugerencias de páginas de Internet que tengan que ver con el tema: Culturas urbanas, “Dime como vistes y te diré quién eres”.

El objetivo de esta actividad es que los estudiantes cuenten con un lugar específico para estar bien informados acerca del tema y puedan participar en un debate exponiendo sus puntos de vista y manifestar su postura con respecto al tema.

Para llevar acabo dicha actividad, se solicitará a los estudiantes que conformen equipos de cinco integrantes, procurando elegir entre sus miembros tanto a alumnos que manejen eficientemente el Internet como a bachilleres que no se sientan competentes de realizar el trabajo solicitado.

Con lo anterior se procurará que los adolescentes que no saben hacer uso de las tecnologías, sean asesorados por sus compañeros de equipo para que los instruyan, les brinden apoyo y confianza para que en un ambiente de respeto y ayuda entre iguales, sean capaces de aprender nuevos conocimientos y empiecen a desarrollar las habilidades que se requieren.

Pero debido a que en el Colegio no se cuenta con el equipo suficiente para cubrir esta necesidad, la actividad deberá realizarse en algún café Internet, o en casa de los alumnos.

Una vez conformados los equipos, se a los estudiantes crear una cuenta de correo en el buscador Yahoo para que registren los datos necesarios y poder accesar al grupo virtual y de esta manera hacer uso de la información que en éste se contenga.

Siguiendo la metodología de la especialidad, se podría trabajar por semana, con el propósito de que todos los equipos puedan consultar la información que sus demás compañeros han compartido en la comunidad de aprendizaje virtual y de esta forma lograr los objetivos de esta estrategia.

He de manifestar que no sólo es un reto para los alumnos el implementar esta innovadora forma de consultar información, sino que lo es también para mí, ya que no sólo conoceré y aprenderé de ellos, sino que podré constatar qué tan a la par estoy con los estudiantes.